Después de terminar con la modelo argentina Belén Hidalgo, Miguel “Negro” Piñera ha vuelto a sus antiguas andanzas en las que el carrete, los asados y las tocatas son su rutina diaria hasta altas horas de la madrugada. Sin embargo, los menos contentos con esto son sus vecinos, quienes han hecho lo imposible para que el Negro los deje descansar por las noches.
Es así como hoy en RVI se publica que Piñera se ha cambiado de casa “porque el quiso” y no porque sus vecinos lo sacaron del edificio. ¿Pero no será como sospechoso que se haya ido a una casa de tres pisos con varias hectáreas para realizar sus fiestas, si según él los vecinos no podían echarlo del departamento que habitaba?
Algo tendrá de cierto los rumores de tantos carretes y bullicio.

